Espionaje Corporativo
¿Qué tienen en común el gigante de la industria química Proctor and Gamble, la compañía líder en IT, Oracle, y el ex cónsul general francés en Houston, Texas? La respuesta es que todos ellos han estado involucrados en una de las más grandes industrias del nuevo milenio: el espionaje corporativo.
Sus casos ponen al descubierto a una industria global que en un año le ha quitado a las compañías estadounidenses su información privilegiada y su propiedad intelectual por un valor de USD 59 billones (£34 billones), según una encuesta de la American Society of Industrial Security (Sociedad Americana de Seguridad Industrial) y PricewaterhouseCoopers, publicada en el año 2002. Un cálculo estimativo indica que las cifras actuales ascienden a USD 100 billones.
Este estudio del área, que ha tomado en cuenta las experiencias de 138 compañías pertenecientes al ranking Fortune 1000, demostró que el 40% de los empleados sospecha o efectivamente sabe del robo de información privilegiada en sus compañías e informó que la mitad de aquellos que habían sido afectados mencionaron que el blanco del espionaje fueron una serie de proyectos de investigación y desarrollo, con una pérdida promedio de USD 405.000 (£231,000) por cada uno de estos robos - la cifra no tuvo en cuenta la ventaja competitiva perdida.